jueves, 4 de diciembre de 2008
"Protectora" de animales?
jueves, 2 de octubre de 2008
Vida de San Francisco de Asís
Un santo para todos
Ciertamente no existe ningún santo que sea tan popular como él tanto entre católicos como entre los protestantes y aun entre los no cristianos. San Francisco de Asís cautivó la imaginación de sus contemporáneos presentándoles la pobreza, la castidad y la obediencia con la pureza y fuerza de un testimonio radical.
Llegó a ser conocido como el Pobre de Asís por su matrimonio con la Pobreza, su amor por los pajarillos y toda la naturaleza. Todo ello refleja un alma en la que Dios lo era todo sin división, un alma que se nutría de las verdades de la fe católica y que se había entregado enteramente, no sólo a Cristo, sino a Cristo crucificado.
Nacimiento y vida familiar de un caballero
Francisco nació en Asís, ciudad de Umbría, en el año 1182. Su padre, Pedro Bernardone, era comerciante. El nombre de su madre era Pica y algunos autores afirman que pertenecía a una noble familia de la Provenza. Tanto el padre como la madre de Francisco eran personas acomodadas. Pedro Bernardone comerciaba especialmente en Francia. Como se hallase en dicho país cuando nació su hijo, las gentes le apodaron "Francesco" (el francés), por más que en el bautismo recibió el nombre de Juan. En su juventud, Francisco era muy dado a las románticas tradiciones caballerescas que propagaban los trovadores. Disponía de dinero en abundancia y lo gastaba pródigamente, con ostentación. Ni los negocios de su padre, ni los estudios le interesaban mucho, sino el divertirse en cosas vanas que comúnmente se les llama "gozar de la vida". Sin embargo, no era de costumbres licenciosas y acostumbraba a ser muy generoso con los pobres que le pedían por amor de Dios.
Hallazgo de un tesoro
Cuando Francisco tenía unos veinte años, estalló la discordia entre las ciudades de Perugia y Asís y en la guerra, el joven cayó prisionero de los peruginos. La prisión duró un año, y Francisco la soportó alegremente. Sin embargo, cuando recobró la libertad, cayó gravemente enfermo. La enfermedad, en la que el joven probó una vez más su paciencia, fortaleció y maduró su espíritu. Cuando se sintió con fuerzas suficientes, determinó ir a combatir en el ejército de Galterío y Briena en el sur de Italia. Con ese fin, se compró una costosa armadura y un hermoso manto. Pero un día en que paseaba ataviado con su nuevo atuendo, se topó con un caballero mal vestido que había caído en la pobreza; movido a compasión ante aquel infortunio, Francisco cambió sus ricos vestidos por los del caballero pobre. Esa noche vio en sueños un espléndido palacio con salas colmadas de armas, sobre las cuales se hallaba grabado el signo de la cruz y le pareció oír una voz que le decía que esas armas le pertenecían a él y a sus soldados.
Francisco partió a Apulia con el alma ligera y la seguridad de triunfar, pero nunca llegó al frente de batalla. En Espoleto, ciudad del camino de Asís a Roma, cayó nuevamente enfermo y, durante la enfermedad, oyó una voz celestial que le exhortaba a "servir al amo y no al siervo". El joven obedeció. Al principio volvió a su antigua vida, aunque tomándola menos a la ligera. Las gentes, al verle ensimismado, le decían que estaba enamorado. "Sí", replicaba Francisco, "voy a casarme con una joven más bella y más noble que todas las que conocéis". Poco a poco, con la mucha oración, fue concibiendo el deseo de vender todos sus bienes y comprar la perla preciosa de la que habla el Evangelio.
Aunque ignoraba lo que tenía que hacer para ello, una serie de claras inspiraciones sobrenaturales le hizo comprender que la batalla espiritual empieza por la mortificación y la victoria sobre los instintos. Paseándose en cierta ocasión a caballo por la llanura de Asís, encontró a un leproso. Las llagas del mendigo aterrorizaron a Francisco; pero, en vez de huir, se acercó al leproso, que le tendía la mano para recibir una limosna. Francisco comprendió que había llegado el momento de dar el paso al amor radical de Dios. A pesar de su repulsa natural a los leproso, venció su voluntad, se le acercó y le dio un beso. Aquello cambió su vida. Fue un gesto movido por el Espíritu Santo, pidiéndole a Francisco una calidad de entrega, un "sí" que distingue a los santos de los mediocres. A partir de entonces, comenzó a visitar y servir a los enfermos en los hospitales. Algunas veces regalaba a los pobres sus vestidos, otras, el dinero que llevaba.
En cierta ocasión, mientras oraba en la iglesia de San Damiano en las afueras de Asís, el crucifijo, (hoy llamado Crucifijo de San Damiano) le repitió tres veces: "Francisco, repara mi casa, pues ya ves que está en ruinas". El santo, viendo que la iglesia se hallaba en muy mal estado, creyó que el Señor quería que la reparase; así pues, partió inmediatamente, tomó una buena cantidad de vestidos de la tienda de su padre y los vendió junto con su caballo. En seguida llevó el dinero al pobre sacerdote que se encargaba de la iglesia de San Damián, y le pidió permiso de quedarse a vivir con él. El buen sacerdote consintió en que Francisco se quedase con él, pero se negó a aceptar el dinero. El joven lo depositó en el alféizar de la ventana. Pedro Bernardone, al enterarse de lo que había hecho su hijo, se dirigió indignado a San Damián. Pero Francisco había tenido buen cuidado de ocultarse.
Renuncia a la herencia de su padre
Al cabo de algunos días pasados en oración y ayuno, Francisco volvió a entrar en la población, pero estaba tan desfigurado y mal vestido, que las gentes se burlaban de él, tomándolo por loco. Pedro Bernardone, muy desconcertado por la conducta de su hijo, le condujo a su casa, le golpeó furiosamente (Francisco tenía entonces veinticinco años), le puso grillos en los pies y le encerró en una habitación. La madre de Francisco se encargó de ponerle en libertad cuando su marido se hallaba ausente y el joven retornó a San Damián. Su padre fue de nuevo a buscarle ahí, le golpeó en la cabeza y le conminó a volver inmediatamente a su casa o a renunciar a su herencia y pagarle el precio de los vestidos que le había tomado.
Su padre le obligó a comparecer ante el obispo Guido de Asís, quien exhortó al joven a devolver el dinero y a tener confianza en Dios: "Dios no desea que su Iglesia goce de bienes injustamente adquiridos." Francisco obedeció a la letra la orden del obispo y añadió: "Los vestidos que llevo puestos pertenecen también a mi padre, de suerte que tengo que devolvérselos." Acto seguido se desnudó y entregó sus vestidos a su padre, diciéndole alegremente: "Hasta ahora tú has sido mi padre en la tierra. Pero en adelante podré decir: Padre nuestro, que estás en los cielos."' Pedro Bernardone abandonó el palacio episcopal "temblando de indignación y profundamente lastimado." El obispo regaló a Francisco un viejo vestido de labrador, que pertenecía a uno de sus siervos. Francisco recibió la primera limosna de su vida con gran agradecimiento, trazó la señal de la cruz sobre el vestido con un trozo de tiza y se lo puso.
En seguida, partió en busca de un sitio conveniente para establecerse. Iba cantando alegremente las alabanzas divinas por el camino real, cuando se topó con unos bandoleros que le preguntaron quién era. El respondió: "Soy el heraldo del Gran Rey." Los bandoleros le golpearon y le arrojaron en un foso cubierto de nieve. Francisco prosiguió su camino cantando las divinas alabanzas. En un monasterio obtuvo limosna y trabajo como si fuese un mendigo. Cuando llegó a Gubbio, una persona que le conocía, le llevó a su casa y le regaló una túnica, un cinturón y unas sandalias de peregrino. El atuendo era muy pobre pero decente. Francisco lo usó dos años, al cabo de los cuales volvió a San Damián.
Para reparar la iglesia, fue a pedir limosna en Asís, donde todos le habían conocido rico y, naturalmente, hubo de soportar las burlas y el desprecio de más de un mal intencionado. El mismo se encargó de transportar las piedras que hacían falta para reparar la iglesia y ayudó en el trabajo a los albañiles. Una vez terminadas las reparaciones en la iglesia de San Damián, Francisco emprendió un trabajo semejante en la antigua iglesia de San Pedro. Después, se trasladó a una capillita llamada Porciúncula, que pertenecía a la abadía benedictina de Monte Subasio. Probablemente el nombre de la capillita aludía al hecho de que estaba construida en una reducida parcela de tierra.
La Porciúncula se hallaba en una llanura, a unos cuatro kilómetros de Asís y, en aquella época, estaba abandonada y casi en ruinas. La tranquilidad del sitio agradó a Francisco tanto como el título de Nuestra Señora de los Ángeles, en cuyo honor había sido erigida la capilla. Francisco la reparó y fijó en ella su residencia. Ahí le mostró finalmente el cielo lo que esperaba de él, el día de la fiesta de San Matías del año 1209.
En aquella época, el evangelio de la misa de la fiesta decía: "Id a predicar, diciendo: El Reino de Dios ha llegado.. . Dad gratuitamente lo que habéis recibido gratuitamente . . . No poseáis oro ... ni dos túnicas, ni sandalias, ni báculo ... He aquí que os envío como corderos en medio de los lobos. . ." (Mat.10 , 7-19). Estas palabras penetraron hasta lo más profundo en el corazón de Francisco y éste, aplicándolas literalmente, regaló sus sandalias, su báculo y su cinturón y se quedó solamente con la pobre túnica ceñida con un cordón. Tal fue el hábito que dio a sus hermanos un año más tarde: la túnica de lana burda de los pastores y campesinos de la región. Vestido en esa forma, empezó a exhortar a la penitencia con tal energía, que sus palabras hendían los corazones de sus oyentes. Cuando se topaba con alguien en el camino, le saludaba con estas palabras: "La paz del Señor sea contigo."
Dios le había concedido ya el don de profecía y el don de milagros. Cuando pedía limosna para reparar la iglesia de San Damián, acostumbraba decir: "Ayudadme a terminar esta iglesia. Un día habrá ahí un convento de religiosas en cuyo buen nombre se glorificarán el Señor y la universal Iglesia." La profecía se verificó cinco años más tarde en Santa Clara y sus religiosas. Un habitante de Espoleto sufría de un cáncer que le había desfigurado horriblemente el rostro. En cierta ocasión, al cruzarse con San Francisco, el hombre intentó arrojarse a sus pies, pero el santo se lo impidió y le besó en el rostro. El enfermo quedó instantáneamente curado. San Buenaventura comentaba a este propósito: "No sé si hay, que admirar más el beso o el milagro".
Nueva orden religiosa y visita al Papa.
Francisco tuvo pronto numerosos seguidores y algunos querían hacerse discípulos suyos. El primer discípulo fue Bernardo de Quintavalle, un rico comerciante de Asís. Al principio Bernardo veía con curiosidad la evolución de Francisco y con frecuencia le invitaba a su casa, donde le tenía siempre preparado un lecho próximo al suyo. Bernardo se fingía dormido para observar cómo el siervo de Dios se levantaba calladamente y pasaba largo tiempo en oración, repitiendo estas palabras: "Deus meus et omnia" (Mi Dios y mi todo). Al fin, comprendió que Francisco era "verdaderamente un hombre de Dios" y en seguida le suplicó que le admitiese corno discípulo. Desde entonces, juntos asistían a misa y estudiaban la Sagrada Escritura para conocer la voluntad de Dios. Como las indicaciones de la Biblia concordaban con sus propósitos, Bernardo vendió cuanto tenía y repartió el producto entre los pobres.
Pedro de Cattaneo, canónigo de la catedral de Asís, pidió también a Francisco que le admitiese como discípulo y el santo les "concedió el hábito" a los dos juntos, el 16 de abril de 1209. El tercer compañero de San Francisco fue el hermano Gil, famoso por su gran sencillez y sabiduría espiritual.
En 1210, cuando el grupo contaba ya con doce miembros, Francisco redactó una regla breve e informal que consistía principalmente en los consejos evangélicos para alcanzar la perfección. Con ella se fueron a Roma a presentarla para aprobación del Sumo Pontífice. Viajaron a pie, cantando y rezando, llenos de felicidad, y viviendo de las limosnas que la gente les daba.
En Roma no querían aprobar esta comunidad porque les parecía demasiado rígida en cuanto a pobreza, pero al fin un cardenal dijo: "No les podemos prohibir que vivan como lo mandó Cristo en el evangelio". Recibieron la aprobación, y se volvieron a Asís a vivir en pobreza, en oración, en santa alegría y gran fraternidad, junto a la iglesia de la Porciúncula.
Inocencio III se mostró adverso al principio. Por otra parte, muchos cardenales opinaban que las órdenes religiosas ya existentes necesitaban de reforma, no de multiplicación y que la nueva manera de concebir la pobreza era impracticable.
El cardenal Juan Colonna alegó en favor de Francisco que su regla expresaba los mismos consejos con que el Evangelio exhortaba a la perfección. Más tarde, el Papa relató a su sobrino, quien a su vez lo comunicó a San Buenaventura, que había visto en sueños una palmera que crecía rápidamente y después, había visto a Francisco sosteniendo con su cuerpo la basílica de Letrán que estaba a punto de derrumbarse. Cinco años después, el mismo Pontífice tendría un sueño semejante a propósito de Santo Domingo. Inocencio III mandó, pues, llamar a Francisco y aprobó verbalmente su regla; en seguida le impuso la tonsura, así corno a sus compañeros y les dio por misión predicar la penitencia.
La Porciúncula
San Francisco y sus compañeros se trasladaron provisionalmente a una cabaña de Rivo Torto, en las afueras de Asís, de donde salían a predicar por toda la región. Poco después, tuvieron dificultades con un campesino que reclamaba la cabaña para emplearla como establo de su asno. Francisco respondió: "Dios no nos ha llamado a preparar establos para los asnos", y acto seguido abandonó el lugar y partió a ver al abad de Monte Subasio. En 1212, el abad regaló a Francisco la capilla de la Porciúncula, a condición de que la conservase siempre como la iglesia principal de la nueva orden. El santo se negó a aceptar la propiedad de la capillita y sólo la admitió prestada. En prueba de que la Porciúncula continuaba como propiedad de los benedictinos, Francisco les enviaba cada año, a manera de recompensa por el préstamo, una cesta de pescados cogidos en el riachuelo vecino. Por su parte, los benedictinos correspondían enviándole un tonel de aceite. Tal costumbre existe todavía entre los franciscanos de Santa María de los Ángeles y los benedictinos de San Pedro de Asís.
Alrededor de la Porciúncula, los frailes construyeron varias cabañas primitivas, porque San Francisco no permitía que la orden en general y los conventos en particular, poseyesen bienes temporales. Había hecho de la pobreza el fundamento de su orden y su amor a la pobreza se manifestaba en su manera de vestirse, en los utensilios que empleaba y en cada uno de sus actos. Acostumbraba llamar a su cuerpo "el hermano asno", porque lo consideraba como hecho para transportar carga, para recibir golpes y para comer poco y mal. Cuando veía ocioso a algún fraile, le llamaba "hermano mosca" porque en vez de cooperar con los demás echaba a perder el trabajo de los otros y les resultaba molesto. Poco antes de morir, considerando que el hombre está obligado a tratar con caridad a su cuerpo, Francisco pidió perdón al suyo por haberlo tratado tal vez con demasiado rigor. El santo se había opuesto siempre a las austeridades indiscretas y exageradas. En cierta ocasión, viendo que un fraile había perdido el sueño a causa del excesivo ayuno, Francisco le llevó alimento y comió con él para que se sintiese menos mortificado.
Somete la carne a las espinas; Dios le otorga sabiduría.
Al principio de su conversión, viéndose atacado de violentas tentaciones de impureza, solía revolcarse desnudo sobre la nieve. Cierta vez en que la tentación fue todavía más violenta que de ordinario, el santo se disciplinó furiosamente; como ello no bastase para alejarla, acabó por revolcarse sobre las zarzas y los abrojos.
Su humildad no consistía simplemente en un desprecio sentimental de sí mismo, sino en la convicción de que "ante los ojos de Dios el hombre vale por lo que es y no más". Considerándose indigno del sacerdocio, Francisco sólo llegó a recibir el diaconado. Detestaba de todo corazón las singularidades. Así cuando le contaron que uno de los frailes era tan amante del silencio que sólo se confesaba por señas, respondió disgustado: "Eso no procede del espíritu de Dios sino del demonio; es una tentación y no un acto de virtud." Dios iluminaba la inteligencia de su siervo con una luz de sabiduría que no se encuentra en los libros. Cuando cierto fraile le pidió permiso de estudiar, Francisco le contestó que, si repetía con devoción el "Gloria Patri", llegaría a ser sabio a los ojos de Dios y él mismo era el mejor ejemplo de la sabiduría adquirida en esa forma.
La Naturaleza
Sus contemporáneos hablan con frecuencia del cariño de Francisco por los animales y del poder que tenía sobre ellos. Por ejemplo, es famosa la reprensión que dirigió a las golondrinas cuando iba a predicar en Alviano: 'Hermanas golondrinas: ahora me toca hablar a mí; vosotras ya habéis parloteado bastante." Famosas también son las anécdotas le los pajarillos que venían a escucharle cuando cantaba las grandezas del Creador, del conejillo que no quería separarse de él en el Lago Trasimeno y del lobo de Gubbio amansado por el santo. Algunos autores consideran tales anécdotas como simples alegorías, en tanto que otros les atribuyen valor histórico.
Aventura de amor con Dios
Los primeros años de la orden en Santa María de los Ángeles fueron un período de entrenamiento en la pobreza y la caridad fraternas. Los frailes trabajaban en sus oficios y en los campos vecinos para ganarse el pan de cada día. Cuando no había trabajó suficiente, solían pedir limosna de puerta en puerta; pero el fundador les había prohibido que aceptasen dinero. Estaban siempre prontos a servir a todo el mundo, particularmente a los leprosos y menesterosos.
San Francisco insistía en que llamasen a los leprosos "mis hermanos cristianos" y los enfermos no dejaban de apreciar esta profunda delicadeza. El número de los compañeros del santo continuaba en aumento, entre ellos se contaba el famoso "juglar de Dios", fray Junípero; a causa de la sencillez del hermanito Francisco solía repetir: "Quisiera tener todo un bosque de tales juníperos." En cierta ocasión en que el pueblo de Roma se había reunido para recibir a fray Junípero, sus compañeros le hallaron jugando apaciblemente con los niños fuera de las murallas de la ciudad. Santa Clara acostumbraba llamarle "el juguete de Dios".
Santa Clara
Clara había partido de Asís para seguir a Francisco, en la primavera de 1212, después de oírle predicar. El santo consiguió establecer a Clara y sus compañeras en San Damián, y la comunidad de religiosas llegó pronto a ser, para los franciscanos, lo que las monjas de Prouille habían de ser para los dominicos: una muralla de fuerza femenina, un vergel escondido de oración que hacía fecundo el trabajo de los frailes.
Evangeliza a los mahometanos
En el otoño de ese año, Francisco, no contento con todo lo que había sufrido y trabajado por las almas en Italia, resolvió ir a evangelizar a los mahometanos. Así pues, se embarcó en Ancona con un compañero rumbo a Siria; pero una tempestad hizo naufragar la nave en la costa de Dalmacia. Como los frailes no tenían dinero para proseguir el viaje se vieron obligados a esconderse furtivamente en un navío para volver a Ancona. Después de predicar un año en el centro de Italia (el señor de Chiusi puso entonces a la disposición de los frailes un sitio de retiro en Monte Alvernia, en los Apeninos de Toscana), San Francisco decidió partir nuevamente a predicar a los mahometanos en Marruecos. Pero Dios tenía dispuesto que no llegase nunca a su destino: el santo cayó enfermo en España y, después, tuvo que retornar a Italia. Ahí se consagró apasionadamente a predicar el Evangelio a los cristianos.
La humildad y obediencia
San Francisco dio a su orden el nombre de "Frailes Menores" por humildad, pues quería que sus hermanos fuesen los siervos de todos y buscasen siempre los sitios más humildes. Con frecuencia exhortaba a sus compañeros al trabajo manual y, si bien les permitía pedir limosna, les tenía prohibido que aceptasen dinero. Pedir limosna no constituía para él una vergüenza, ya que era una manera de imitar la pobreza de Cristo. El santo no permitía que sus hermanos predicasen en una diócesis sin permiso expreso del obispo. Entre otras cosas, dispuso que "si alguno de los frailes se apartaba de la fe católica en obras o palabras y no se corregía, debería ser expulsado de la hermandad". Todas las ciudades querían tener el privilegio de albergar a los nuevos frailes, y las comunidades se multiplicaron en Umbría, Toscana, Lombardia y Ancona.
Crece la orden
Se cuenta que en 1216, Francisco solicitó del Papa Honorio III la indulgencia de la Porciúncula o "perdón de Asís". El año siguiente, conoció en Roma a Santo Domingo, quien había predicado la fe y la penitencia en el sur de Francia en la época en que Francisco era "un gentilhombre de Asís". San Francisco tenía también la intención de ir a predicar en Francia. Pero, como el cardenal Ugolino (quien fue más tarde Papa con el nombre de Gregorio IX) le disuadiese de ello, envió en su lugar a los hermanos Pacífico y Agnelo. Este último había de introducir más tarde la orden de los frailes menores en Inglaterra. El sabio y bondadoso cardenal Ugolino ejerció una gran influencia en el desarrollo de la orden. Los compañeros de San Francisco eran ya tan numerosos, que se imponía forzosamente cierta forma de organización sistemática y de disciplina común. Así pues, se procedió a dividir a la orden en provincias, al frente de cada una de las cuales se puso a un ministro, "encargado del bien espiritual de los hermanos; si alguno de ellos llegaba a perderse por el mal ejemplo del ministro, éste tendría que responder de él ante Jesucristo." Los frailes habían cruzado ya los Alpes y tenían misiones en España, Alemania y Hungría.
El primer capítulo general se reunió, en la Porciúncula, en Pentecostés del año de 1217. En 1219, tuvo lugar el capítulo "de las esteras", así llamado por las cabañas que debieron construirse precipitadamente con esteras para albergar a los delegados. Se cuenta que se reunieron entonces cinco mil frailes. Nada tiene de extraño que en una comunidad tan numerosa, el espíritu del fundador se hubiese diluido un tanto. Los delegados encontraban que San Francisco se entregaba excesivamente a la aventura y exigían un espíritu más práctico. Es que así les parecía lo que en realidad era una gran confianza en Dios. El santo se indignó profundamente y replicó: "Hermanos míos, el Señor me llamó por el camino de la sencillez y la humildad y por ese camino persiste en conducirme, no sólo a mí sino a todos los que estén dispuestos a seguirme ... El Señor me dijo que deberíamos ser pobres y locos en este mundo y que ése y no otro sería el camino por el que nos llevaría. Quiera Dios confundir vuestra sabiduría y vuestra ciencia y haceros volver a vuestra primitiva vocación, aunque sea contra vuestra voluntad y aunque la encontréis tan defectuosa."
Francisco les insistía en que amaran muchísimo a Jesucristo y a la Santa Iglesia Católica, y que vivieran con el mayor desprendimiento posible hacia los bienes materiales, y no se cansaba de recomendarles que cumplieran lo mas exactamente posible todo lo que manda el Santo Evangelio.
Recorría campos y pueblos invitando a la gente a amar más a Jesucristo, y repetía siempre: 'El Amor no es amado". Las gentes le escuchaban con especial cariño y se admiraban de lo mucho que sus palabras influían en los corazones para entusiasmarlos por Cristo y su Verdad.
A quienes le propusieron que pidiese al Papa permiso para que los frailes pudiesen predicar en todas partes sin autorización del obispo, Francisco repuso: "Cuando los obispos vean que vivís santamente y que no tenéis intenciones de atentar contra su autoridad, serán los primeros en rogaros que trabajéis por el bien de las almas que les han sido confiadas. Considerad como el mayor de los privilegios el no gozar de privilegio alguno. . ." Al terminar el capítulo, San Francisco envió a algunos frailes a la primera misión entre los infieles de Túnez y Marruecos y se reservó para sí la misión entre los sarracenos de Egipto y Siria. En 1215, durante el Concilio de Letrán, el Papa Inocencio III había predicado una nueva cruzada, pero tal cruzada se había reducido simplemente a reforzar el Reino Latino de oriente. Francisco quería blandir la espada de Dios.
San Francisco, se fue a Tierra Santa a visitar en devota peregrinación los Santos Lugares donde Jesús nació, vivió y murió: Belén, Nazaret, Jerusalén, etc. En recuerdo de esta piadosa visita suya, los franciscanos están encargados desde hace siglos de custodiar los Santos Lugares de Tierra Santa.
Misionero ante el Sultán
En junio de 1219, se embarcó en Ancona con doce frailes. La nave los condujo a Damieta, en la desembocadura del Nilo. Los cruzados habían puesto sitio a la ciudad, y Francisco sufrió mucho al ver el egoísmo y las costumbres disolutas de los soldados de la cruz. Consumido por el celo de la salvación de los sarracenos, decidió pasar al campo del enemigo, por más que los cruzados le dijeron que la cabeza de los cristianos estaba puesta a precio. Habiendo conseguido la autorización del legado pontificio, Francisco y el hermano Iluminado se aproximaron al campo enemigo, gritando: "¡Sultán, sultán!" Cuando los condujeron a la presencia de Malek-al-Kamil, Francisco declaró osadamente: "No son los hombres quienes me han enviado, sino Dios todopoderoso. Vengo a mostrarles, a ti y a tu pueblo, el camino de la salvación; vengo a anunciarles las verdades del Evangelio." El sultán quedó impresionado y rogó a Francisco que permaneciese con él. El santo replicó: "Si tú y tu pueblo estáis dispuestos a oír la palabra de Dios, con gusto me quedaré con vosotros. Y si todavía vaciláis entre Cristo y Mahoma, manda encender una hoguera; yo entraré en ella con vuestros sacerdotes y así veréis cuál es la verdadera fe." El sultán contestó que probablemente ninguno de los sacerdotes querría meterse en la hoguera y que no podía someterlos a esa prueba para no soliviantar al pueblo.
Cuentan que el Sultan llegó a decir: ¨si todos los cristianos fueran como él, entonces valdría la pena ser cristiano¨. Pero el Sultán, Malek-al-Kamil, mandó a Francisco que volviese al campo de los cristianos.
Desalentado al ver el reducido éxito de su predicación entre los sarracenos y entre los cristianos, el santo pasó a visitar los Santos Lugares. Ahí recibió una carta en la que sus hermanos le pedían urgentemente que retornase a Italia.
La crisis del acomodamiento lleva a clarificar la regla
Durante la ausencia de Francisco, sus dos vicarios, Mateo de Narni y Gregorio de Nápoles, habían introducido ciertas innovaciones que tendían a uniformar a los frailes menores con las otras órdenes religiosas y a encuadrar el espíritu franciscano en el rígido esquema de la observancia monástica y de las reglas ascéticas. Las religiosas de San Damián tenían ya una constitución propia, redactada por el cardenal Ugolino sobre la base de la regla de San Benito. Al llegar a Bolonia, Francisco tuvo la desagradable sorpresa de encontrar a sus hermanos hospedados en un espléndido convento. El santo se negó a poner los pies en él y vivió con los frailes predicadores. En seguida mandó llamar al guardián del convento franciscano, le reprendió severamente y le ordenó que los frailes abandonasen la casa. Tales acontecimientos tenían a los ojos del santo las proporciones de una verdadera traición: se trataba de una crisis de la que tendría que salir la orden sublimada o destruida.
San Francisco se trasladó a Roma donde consiguió que Honorio III nombrase al cardenal Ugolino protector y consejero de los franciscanos, ya que el purpurado había depositado una fe ciega en el fundador y poseía una gran experiencia en los asuntos de la Iglesia. Al mismo tiempo, Francisco se entregó ardientemente a la tarea de revisar la regla, para lo que convocó a un nuevo capítulo general que se reunió en la Porciúncula en 1221. El santo presentó a los delegados la regla revisada. Lo que se refería a la pobreza, la humildad y la libertad evangélica, características de la orden, quedaba intacto. Ello constituía una especie de reto del fundador a los disidentes y legalistas que, por debajo del agua, tramaban una verdadera revolución del espíritu franciscano. El jefe de la oposición era el hermano Elías de Cortona. El fundador había renunciado a la dirección de la orden, de suerte que su vicario, fray Elías, era prácticamente el ministro general. Sin embargo, no se atrevió a oponerse al fundador, a quien respetaba sinceramente. En realidad, la orden era ya demasiado grande, como lo dijo el propio San Francisco: "Si hubiese menos frailes menores, el mundo los vería menos y desearía que fuesen más."
Al cabo de dos años, durante los cuales hubo de luchar contra la corriente cada vez más fuerte que tendía a desarrollar la orden en una dirección que él no había previsto y que le parecía comprometer el espíritu franciscano, el santo emprendió una nueva revisión de la regla. Después la comunicó al hermano Elías para que éste la pasase a los ministros, pero el documento se extravió y el santo hubo de dictar nuevamente la revisión al hermano León, en medio del clamor de los frailes que afirmaban que la prohibición de poseer bienes en común era impracticable. La regla, tal como fue aprobada por Honorio III en 1223, representaba sustancialmente el espíritu y el modo de vida por el que había luchado San Francisco desde el momento en que se despojó de sus ricos vestidos ante el obispo de Asís.
La tercera orden
Unos dos años antes San Francisco y el cardenal Ugolino habían redactado una regla para la cofradía de laicos que se habían asociado a los frailes menores y que correspondía a lo que actualmente llamamos tercera orden, fincada en el espíritu de la "Carta a todos los cristianos", que Francisco había escrito en los primeros años de su conversión. La cofradía, formada por laicos entregados a la penitencia, que llevaban una vida muy diferente de la que se acostumbraba entonces, llegó a ser una gran fuerza religiosa en la Edad Media. En el derecho canónico actual, los terciarios de las diversas órdenes gozan todavía de un estatuto específicamente diferente del de los miembros de las cofradías y congregaciones marianas.
La representación del Nacimiento de Jesús
San Francisco pasó la Navidad de 1223 en Grecehio, en el valle de Rieti. Con tal ocasión, había dicho a su amigo, Juan da Vellita- "Quisiera hacer una especie de representación viviente del nacimiento de Jesús en Belén, para presenciar, por decirlo así, con los ojos del cuerpo la humildad de la Encarnación y verle recostado en el pesebre entre el buey y el asno." En efecto, el santo construyó entonces en la ermita una especie de cueva y los campesinos de los alrededores asistieron a la misa de media noche, en la que Francisco actuó corno diácono y predicó sobre el misterio de la Natividad.
Se le atribuye haber comenzado en aquella ocasión la tradición del "belén" o "nacimiento". Nos dice Tomas Celano en su biografía del santo: "La Encarnación era un componente clave en la espiritualidad de Francisco. Quería celebrar la Encarnación en forma especial. Quería hacer algo que ayudase a la gente a recordar al Cristo Niño y como nació en Belén."
San Francisco permaneció varios meses en el retiro de Grecehio, consagrado a la oración, pero ocultó celosamente a los ojos de los hombres las gracias especialísimas que Dios le comunicó en la contemplación. El hermano León, que era su secretario y confesor, afirmó que le había visto varias veces durante la oración elevarse tan alto sobre el suelo, que apenas podía alcanzarle los pies y, en ciertas ocasiones, ni siquiera eso.
Alrededor de la fiesta de la Asunción de 1224, el santo se retiró a Monte Alvernia y se construyó ahí una pequeña celda. Llevó consigo al hermano León, pero prohibió que fuese alguien a visitarle hasta después de la fiesta de San Miguel. Ahí fue donde tuvo lugar, alrededor del día de la Santa Cruz de 1224, el milagro de los estigmas, del que hablamos el 17 de septiembre. Francisco trató de ocultar a los ojos de los hombres las señales de la Pasión del Señor que tenía impresas en el cuerpo; por ello, a partir de entonces llevaba siempre las manos dentro de las mangas del hábito y usaba medias y zapatos. Sin embargo, deseando el consejo de sus hermanos, comunicó lo sucedido al hermano Iluminado y algunos otros, pero añadió que le habían sido reveladas ciertas cosas que jamás descubriría a hombre alguno sobre la tierra.
En cierta ocasión en que se hallaba enfermo, alguien propuso que se le leyese un libro para distraerle. El santo respondió: "Nada me consuela tanto como la contemplación de la vida y Pasión del Señor. Aunque hubiese de vivir hasta el fin del mundo, con ese solo libro me bastaría." Francisco se había enamorado de la santa pobreza mientras contemplaba a Cristo crucificado y meditaba en la nueva crucifixión que sufría en la persona de los pobres.
El santo no despreciaba la ciencia, pero no la deseaba para sus discípulos. Los estudios sólo tenían razón de ser como medios para un fin y sólo podían aprovechar a los frailes menores, si no les impedían consagrar a la oración un tiempo todavía más largo y si les enseñaban más bien, a predicarse a sí mismos que a hablar a otros. Francisco aborrecía los estudios que alimentaban más la vanidad que la piedad, porque entibiaban la caridad y secaban el corazón. Sobre todo, temía que la señora Ciencia se convirtiese en rival de la dama Pobreza. Viendo con cuánta ansiedad acudían a las escuelas y buscaban los libros sus hermanos, Francisco exclamó en cierta ocasión: "Impulsados por el mal espíritu, mis pobres hermanos acabarán por abandonar el camino de la sencillez y de la pobreza."
Antes de salir de Monte Alvernia, el santo compuso el "Himno de alabanza al Altísimo". Poco después de la fiesta de San Miguel bajó finalmente al valle, marcado por los estigmas de la Pasión y curó a los enfermos que le salieron al paso.
La hermana muerte
Las calientísimas arenas del desierto de Egipto afectaron la vista de Francisco hasta el punto de estar casi completamente ciego. Los dos últimos años de la vida de Francisco fueron de grandes sufrimientos que parecía que la copa se había llenado y rebalsado. Fuertes dolores debido al deterioro de muchos de sus órganos (estómago, hígado y el bazo), consecuencias de la malaria contraida en Egipto. En los más terribles dolores, Francisco ofrecía a Dios todo como penitencia, pues se consideraba gran pecador y para la salvación de las almas. Era durante su enfermedad y dolor donde sentía la mayor necesidad de cantar.
Su salud iba empeorando, los estigmas le hacían sufrir y le debilitaban y casi había perdido la vista. En el verano de 1225 estuvo tan enfermo, que el cardenal Ugolino y el hermano Elías le obligaron a ponerse en manos del médico del Papa en Rieti. El santo obedeció con sencillez. De camino a Rieti fue a visitar a Santa Clara en el convento de San Damián. Ahí, en medio de los más agudos sufrimientos físicos, escribió el "Cántico del hermano Sol" y lo adaptó a una tonada popular para que sus hermanos pudiesen cantarlo.
Después se trasladó a Monte Rainerio, donde se sometió al tratamiento brutal que el médico le había prescrito, pero la mejoría que ello le produjo fue sólo momentánea. Sus hermanos le llevaron entonces a Siena a consultar a otros médicos, pero para entonces el santo estaba moribundo. En el testamento que dictó para sus frailes, les recomendaba la caridad fraterna, los exhortaba a amar y observar la santa pobreza y a amar y honrar a la Iglesia. Poco antes de su muerte, dictó un nuevo testamento para recomendar a sus hermanos que observasen fielmente la regla y trabajasen manualmente, no por el deseo de lucro, sino para evitar la ociosidad y dar buen ejemplo. "Si no nos pagan nuestro trabajo, acudamos a la mesa del Señor, pidiendo limosna de puerta en puerta". Cuando Francisco volvió a Asís, el obispo le hospedó en su propia casa. Francisco rogó a los médicos que le dijesen la verdad, y éstos confesaron que sólo le quedaban unas cuantas semanas de vida. "¡Bienvenida, hermana Muerte!", exclamó el santo y acto seguido, pidió que le trasportasen a la Porciúncula. Por el camino, cuando la comitiva se hallaba en la cumbre de una colina, desde la que se dominaba el panorama de Asís, pidió a los que portaban la camilla que se detuviesen un momento y entonces volvió sus ojos ciegos en dirección a la ciudad e imploró las bendiciones de Dios para ella y sus habitantes. Después mandó a los camilleros que se apresurasen a llevarle a la Porciúncula. Cuando sintió que la muerte se aproximaba, Francisco envió a un mensajero a Roma para llamar a la noble dama Giacoma di Settesoli, que había sido su protectora, para rogarle que trajese consigo algunos cirios y un sayal para amortajarle, así como una porción de un pastel que le gustaba mucho. Felizmente, la dama llegó a la Porciúncula antes de que el mensajero partiese. Francisco exclamó: "¡Bendito sea Dios que nos ha enviado a nuestra hermana Giacoma! La regla que prohibe la entrada a las mujeres no afecta a nuestra hermana Giacoma. Decidle que entre".
El santo envió un último mensaje a Santa Clara y a sus religiosas y pidió a sus hermanos que entonasen los versos del "Cántico del Sol" en los que alaba a la muerte. En seguida rogó que le trajesen un pan y lo repartió entre los presentes en señal de paz y de amor fraternal diciendo: "Yo he hecho cuanto estaba de mi parte, que Cristo os enseñe a hacer lo que está de la vuestra." Sus hermanos le tendieron por tierra y le cubrieron con un viejo hábito. Francisco exhortó a sus hermanos al amor de Dios, de la pobreza y del Evangelio, "por encima de todas las reglas", y bendijo a todos sus discípulos, tanto a los presentes como a los ausentes.
Murió el 3 de octubre de 1226, después de escuchar la lectura de la Pasión del Señor según San Juan. Francisco había pedido que le sepultasen en el cementerio de los criminales de Colle d'lnferno. En vez de hacerlo así, sus hermanos llevaron al día siguiente el cadáver en solemne procesión a la iglesia de San Jorge, en Asís. Ahí estuvo depositado hasta dos años después de la canonización. En 1230, fue secretamente trasladado a la gran basílica construida por el hermano Elías.
El cadáver desapareció de la vista de los hombres durante seis siglos, hasta que en 1818, tras cincuenta y dos días de búsqueda, fue descubierto bajo el altar mayor, a varios metros de profundidad. El santo no tenía más que cuarenta y cuatro o cuarenta y cinco años al morir. No podemos relatar aquí. ni siquiera en resumen, la azarosa y brillante historia de la orden que fundó, Digamos simplemente que sus tres ramas: la de los frailes menores, la de los frailes menores capuchinos y la de los frailes menores conventuales forman el instituto religioso más numeroso que existe actualmente en la Iglesia. Y, según la opinión del historiador David Knowles, al fundar ese instituto, San Francisco "contribuyó más que nadie a salvar a la Iglesia de la decadencia y el desorden en que había caído durante la Edad Media."
miércoles, 20 de agosto de 2008
Circos: El show del maltrato animal

Sin fondos, no hay diversión
La mayoría de los circos no cuenta con suficiente dinero, por lo que los animales no suelen recibir los cuidados necesarios. Los animales de circo, que en su gran mayoría son muy activos por naturaleza, son forzados a pasar la mayor parte de sus vidas en pequeñas jaulas y únicamente son sacados por períodos de tiempo cortos, para actuar. El Acta de Bienestar Animal (AWA) exige que los animales enjaulados tengan espacio suficiente para poder estar parados y voltearse. Ni siquiera estas facilidades básicas se cumplen. En sólo un año, los circos Ringling Bros y Barnum & Bailey, fueron denunciados 65 veces por violaciones al Acta de Bienestar Animal.
Un defensor de los animales, que trabajó encubierto en un circo, se sorprendió al descubrir que durante las giras, los animales ni siquiera recibían la cantidad de agua suficiente. En sus giras, los circos pueden visitar alrededor de 150 ciudades en un año, y una provisión de agua limpia no siempre se encuentra en cada localidad. Como resultado, se limita el agua a los animales, y la limpieza de éstos y sus jaulas se posterga, actuando contra aquellos animales, como los elefantes, que les gusta bañarse (y así lo hacen en libertad) muy seguido. La comida, al igual que el agua, también es limitada.
Climáticamente, el ambiente del circo es muy distinto al del hábitat natural de los animales cautivos. Los calurosos días de verano son una tortura para animales como los osos, mientras que otros, como los leones, sufren sobremanera en los meses de invierno. George lewis, quien viajó una temporada con el circo Ringling Bros, cuenta: “cuando fuimos a descargar las jaulas de los elefantes, descubrimos que el viaje había sido demasiado agotador para una de las elefantas más viejas, Queen. Se encontraba muerta dentro del vehículo”.Los veterinarios especializados en animales exóticos, no siempre están presentes o disponibles, por lo que muchos animales han muerto por falta de atención médica apropiada.
Durante el período que los circos están fuera de temporada, los animales son mantenidos en las mismas jaulas donde son transportados o dentro de los camiones. Muy pocos circos tienen los recursos o la voluntad de poner dinero en refugios para estos animales, debido a que este tiempo de descanso es muy corto. Este confinamiento provoca en los animales graves daños tanto físicos como psicológicos.
Actividades anti naturales
El castigo físico viene siendo desde hace mucho tiempo el método clásico de entrenamiento. Algunas especies se adecuan de forma más lenta al ritmo de entrenamiento, por lo que sufren de un gran stress durante las prácticas. Algunos animales son drogados para volverlos más maleables, mientras que a otros se les quitan los dientes. El entrenador de animales, Pat derby, comenta: “después de 25 años, observando y documentando circos, sé que no existen entrenadores bondadosos”. Algunos, como el renombrado entrenador Gunther Gebel-Williams , han sido filmados mientas castigaban a los animales con látigos.
Un empleado del circo Ringling Bros, dió su testimonio de cómo el circo había tratado a uno de sus animales: “era una dulce osa color café que nunca había lastimado a nadie, pero tenía problemas manteniendo el equilibrio en la cuerda floja. En consecuencia, solía recibir tremendos golpes que le propinaban los entrenadores con varas de metal, mientras sangraba y gritaba. Se volvió tan neurótica que constantemente golpeaba su cabeza contra los barrotes de su jaula. Terminó muriendo.”
Un reportero del periódico Hudson News, quien viajó con Ringling bros, escribió un artículo sobre el entrenamiento de un chimpancé. Este decía: “..era repetidamente golpeado con un palo muy pesado. Los golpes podían escucharse desde afuera del predio, y los gritos de éste desde más lejos aún.
Los trucos que los animales son forzados a ejecutar, como osos balanceándose en pelotas, monos manejando motocicletas, y elefantes parándose sobre sus patas traseras, son físicamente incómodos y totalmente anti naturales. Las herramientas utilizadas en los entrenamientos, como látigos, collares de ahorque, y ganchos de metal, confirman esta teoría. Este tipo de actos no educan al público sobre el comportamiento natural de los animales. En el circo sólo se muestra a los animales como feroces o estúpidos.
Las revanchas
Cada vez que tiene la oportunidad, los animales de los circos, muestran su opinión del cautiverio. En 1994, Mike, un elefante africano, escapó en Hawaii, matando a su entrenador e hiriendo a varias personas antes de morir baleado por la policía local. Cinco días antes, Elaine, otro elefante del mismo circo, lastimó a ocho niños y sus padres al derribar una cerca que separaba al público de la arena. También en 1994, Sue, un elefante asiático del circo Jordan, atropelló a su entrenador y lo pisó mientras paseaba a dos niños en su lomo. En mayo de 1993, un entrenador del circo Ringling Bros, murió debido a los daños internos provocados luego de que un elefante lo tiró al piso y se paró sobre su pecho. De hecho, desde 1990, por lo menos 11 personas han muerto y varias otras han sido lastimadas por elefantes mantenidos en cautiverio. A medida que aumentan las víctimas de ambos lados, las personas están empezando a comprender que los animales exóticos no pertenecen a los circos y sus jaulas, sino que deben estar en libertad junto con su familia. El oficial Blaine Doyle, quien tuvo que disparar 47 veces contra un elefante que había escapado mientras paseaba 3 niños, reconoce: “creo que estos animales están tratando de decir que los zoológicos y los circos no son lo que Dios dispuso para ellos”.
Vidas solitarias
Cuando los animales ya no sirven para “actuar”, son confinados en jaulas, vendidos a otros circos, a zoológicos, a cotos de caza privados, como carne “exótica”, y hasta a laboratorios para experimentar con ellos. Por lo general terminan sus días de la misma forma en que transcurrieron siempre, con dolor y miseria.
Una industria que agoniza
A medida que la gente está siendo informada sobre la crueldad que se esconde tras los circos, éstos están encontrando muchas dificultades a la hora de instalar sus carpas. La utilización de animales para entretenimiento ha sido restringida e incluso prohibida en algunos países como Suecia, India, Finlandia, Suiza y Dinamarca. En Inglaterra y Estados Unidos los circos también reciben numerosas restricciones.
¿Qué se puede hacer?
- Abolir los espectáculos con animales aumentará la demanda por artistas y actores humanos. Protesta contra los circos y trata de impedir que se instalen en tu zona. - No visites circos que utilizan animales. Lleva a tu familia sólo a circos libres de crueldad. - Haz una mesa educativa y reparte folletos con información. - Infórmate sobre las normas y leyes locales que protegen a los animales. Haz la denuncia en caso de veas irregularidades.
Fuente: People for the Ethical Treatment of Animals
viernes, 1 de agosto de 2008
Lo que no verás en los Juegos Olímpicos de Pekín

Pero en China persisten oscuras prácticas que debemos divulgar, las violaciones a los derechos humanos son objeto de frecuentes denuncias, pero también los derechos de los animales son violentamente vulnerados en este país.
Esto es lo que no se verá en la cobertura de los juegos olímpicos, y que las autoridades tampoco permiten que se vea: el abuso terrible de los animales en la industria china de la piel, la venta de carne de perro y gato como alimento exótico, las granjas de bilis de oso y de tigre para uso de la medicina tradicional china, entre otras abominaciones inflingidas a los animales.
En China no existe ninguna ley de protección animal, por lo que la explotación de los animales queda a merced de la demanda por sus productos, o de las excusas acomodaticias que las autoridades inventen para justificar su muerte. Entre otras:
En el verano de 2006 la muerte de 16 personas por un brote de rabia motivó que las autoridades sanitarias chinas ordenaran una matanza de más de 54.000 perros en el distrito de Mouding, en la provincia de Yunnan (suroeste), donde habitaban aproximadamente 500 mil perros. Durante 5 días que duró la matanza, los perros que eran paseados les fueron arrebatados a sus dueños y luego muertos a golpes, descargas eléctricas o enterrados vivos. Otros 98.000 perros fueron asesinados en Longxin, 90.000 en Nanjing y 67.000 en Ji Ning.
En otros casos, empleados del Gobierno entraban ruidosamente a las poblaciones a fin de hacer ladrar a los perros y localizarlos para eliminarlos.
A los dueños de los animales se les había ofrecido el equivalente a 63 centavos de dólar por animal para que los mataran ellos mismos, antes de que fueran enviados los equipos del Gobierno para hacerlo.
La brutal campaña fue duramente criticada por la prensa, mientras que la Organización Mundial de la Salud de las Naciones Unidas dijo que se debe hacer énfasis en la prevención de la rabia, pero únicamente las organizaciones defensoras de los animales hablaron en contra de este terrible proceder criticando el exterminio como la vía para controlar la rabia.
Entre un 25-30% de la piel producida en China viene de animales salvajes, y un 70-75% de animales criados en cautividad.
Una investigación de la Swiss Animal Protection (SAP) que duró 18 meses en China reveló que perros, gatos y otros animales eran criados en granjas -la mayoría al norte de China donde el clima es más frío, lo que favorece la fineza y calidad del pelo. En la mayoría de las ocasiones, los perros y gatos asesinados no provienen de criadero y bien pueden ser animales robados o perdidos. Además, se reportó que algunas familias chinas crían unos cuantos gatos y perros durante el invierno, y en primavera matan a los animales para llevar sus pellejos al mercado. Muchos pueblos tienen mercados al aire libre que sirven de puntos de encuentro donde se venden los pellejos de perros y gatos que son asesinados en la localidad correspondiente.

En un próspero mercado de pieles, a 300 millas al norte de Jinan, en la provincia de Jibei, están las granjas de gatos. Estos pueden ser asesinados por ahorcamiento o bien son colgados de un cable mientras se vierte agua por sus gargantas mediante una manguera, hasta que se ahogan. Entonces se raja el estómago del gato, la piel se abre y se estira sobre la cabeza del gato. Los que se encargan de llevar a cabo este procedimiento dicen que los gatos suelen estar todavía vivos mientras la piel les es arrancada. Lo importante es que la piel del gato salga, en lo posible, de una sola pieza.
Las pieles de perro y gato se destinan a a la confección de ropas, accesorios o adornos: las podemos encontrar en muñecos de peluche que simulan ser gatos o perros durmiendo plácidamente, en los detalles de prendas de ropa (cuellos, mangas, ribetes de abrigos, bufandas, zapatos, etc.) o en accesorios de piel (bolsos, billeteras, cinturones). Las compañías proveedoras de estos productos también están radicadas en China, donde han crecido y se han multiplicado en los últimos años.
La globalización del comercio de pieles ha hecho imposible saber de dónde vienen los productos de piel. Las pieles se mueven a través de un mercado internacional de casas de subastas donde son compradas y distribuidas a quienes las manufacturan, y una vez confeccionadas, son exportadas y vendidas en todo el mundo. China es el proveedor de la mitad de las piezas de pieles que se venden en Estados Unidos y aunque las etiquetas digan que son procedentes de Europa, es probable que los animales hayan sido criados y matados en una de estas granjas chinas donde no hay regulación alguna.
Granjas de bilis de oso

Los osos han sido perseguidos y muertos para extraer sus vesículas biliares desde hace más de 1000 años, pero es sólo en los últimos 20 años que algunos países de Asia (China, Corea y Vietnam) han comenzando a adoptar el sistema de granjas biliares, apoyados por los gobiernos de estos países. Los osos son los únicos mamíferos que producen grandes cantidades de ácido biliar (ácido ursodesoxicólico), que viene siendo usado en la medicina tradicional china desde hace más de 3.000 años porque supuestamente cura desde la impotencia sexual hasta el cáncer o las enfermedades hepáticas. De las 8 especies de osos que existen, todas excepto el panda gigante han visto sus ejemplares reducidos a causa del comercio de la bilis
En las granjas, los osos generalmente son confinados en pequeñas jaulas alargadas, donde deben permanecer recostados y sin posibilidad de modificar su postura. Para extraer la bilis, se les practica una cirugía "casera" sin anestesia para implantarles un catéter -tubo de hierro- en su abdomen; o una perforación permanente en su abdomen, conocido como "técnica de goteo libre". Muchos osos mueren por las infecciones causadas por la cirugía que no previene ninguna medida higiénica, y los que sobreviven pasan el resto de sus vidas sufriendo en dolor y privaciones.Esta situación, prolongada por semanas, meses e incluso años, les causa terribles sufrimientos físicos y psicológicos.
El oso Negro Asiático ha sido el más afectado por este cruel comercio. Se le conoce popularmente como "oso luna" por una mancha característica de color claro en el pecho, que asemeja una luna en cuarto creciente. Este ejemplar está protegido por el CITES (Convention on International Trade in Endangered Species) como un un ejemplar en estado crítico.
Granjas de tigres

El uso de huesos de tigre se remonta hace 1.500 años atrás en China. Es usado en la medicina tradicional para eliminar la humedad y dispersar la energía fría del cuerpo, de acuerdo a la teoría médica china. Los que proponen el uso de huesos de tigre dicen que tiene propiedades anti inflamatorias, alivia el dolor en los reumatismos, articulaciones y músculos, relaja y fortalece los tendones y tiene efectos beneficiosos en la circulación sanguínea y las funciones hepáticas y renales.
A pesar de que China y otros países consumidores de hueso de tigre han prohibido el comercio de tigres, y aunque removió su uso de la Farmacopea Oficial de la medicina china tradicional (en 1993), la demanda por huesos de tigre sigue altísima, y para ello, crían tigres en granjas.
Estas granjas poseen cerca de 5.000 tigres en cautividad. Cada año, se estima que nacen 1.000 cachorros en estas granjas comerciales, que son atractivos turísticos y reclaman ser parte de programas de re-introducción de tigres a la naturaleza. Sin embargo, existe evidencia de lo contrario, pues la granja sólo explota tigres para su beneficio comercial, y tanto les vale el tigre vivo como el tigre muerto. En febrero de 2007, personas de la TV británica ITN visitaron la granja Xiongsen Bear and Tiger Mountain Farm en Guilin, China, y les ofrecieron carne en el restaurante de la granja, que tras un análisis de ADN, resultó ser carne de tigre, a pesar de que la granja negó este hecho.
Las autoridades chinas invitaron a "especialistas" a visitar las granjas de tigres en 2006, y mantuvieron conversaciones con el gobierno indio para levantar la prohibición de no usar partes de tigre cautivo de China. El gobierno chino sostiene que permitiendo el uso de huesos de tigre y otras partes del animal que tienen en stock, permitirá satisfacer la demanda del mercado y protegerá a los tigres que viven en libertad.
Pero nada mas lejos de la realidad: si se permite el uso de partes de tigre, significará el fin de la especie.
http://www.animanaturalis.org/20080730_Lo-que-no-se-vera-en-los-JJ.OO-de-Pekin
jueves, 24 de julio de 2008
Morrisey
Morrissey hace reflexión sobre décadas de involucrarse con los derechos de los animales, el vegetarianismo, y PETA. El icono vegetariano, Morrissey, que entró a la escena en los ‘80s con The Smiths, y lanzó una cadena de álbums como solista en los ‘90s, está de gira este otoño con conciertos vendidos por completo en los Estados Unidos, Australia, Francia, y su natal Inglaterra. El cantante reclusivo, del álbum “La Carne Es Un Asesinato” (“Meat Is Murder”), que inspiró a legiones de oyentes a dejar de comer animales, estaba en El Paso el mismo día que PETA presentó su más reciente campaña de carteleras exteriores, “Sea Vegetariano” (“Go Veg”). 
Bueno, eso fue hace mucho tiempo, un poco más de 30 años en realidad – simplemente, el amor a los animales.Si amas a los animales, por supuesto que no tiene sentido dañarlos. Fue un muy famoso documental de Televisión Británica. El tópico era la situación común de los mataderos (“abattoir”), y me horrorizó. Porque, evidentemente, era muy, muy raro ver filmaciones de lo que sucede en mataderos. Aun hoy, por alguna razón, es raro ver cosas como esas en Televisión Británica. Así que ese fue el momento de cambio para mí. Yo siempre he considerado que los animales tienen mucha similitud a los niños, que dependen de nosotros para ser ayudados, para salvarlos, y para darles protección. Luego, estoy viendo cómo llevan a los animales, que piensan que van a un lugar seguro porque están siendo dirigidos por seres humanos – y luego, claro, la matanza – fue muy sencillo.
¿Qué te motivó a hacer algo tan centrado y mordaz?
Bueno, a mí me pareció que era una declaración muy sencilla, pero con frecuencia, como ustedes saben, las declaraciones muy sencillas pueden ser increíblemente efectivas. Hubo varias personas que dijeron, “La Carne Es Un Asesinato – realmentes quieres nombrar el álbum así?” El nombre es algo como de estudiantes y un poco típicamente radical, pero de ninguna manera tiene esa afectación, y que se haya vendido tan bien y el haber tenido tanta visibilidad fue fantástico – especialmente en ese tiempo, cuando la música popular era terriblemente boba y trivial, cuando nadie estaba diciendo nada. El lenguaje popular no tenía ningún tipo de romanticismo áspero. Era muy, muy aburrido y aguado, por eso Meat Is Murder fue algo sobresaliente.

¿Cuáles son tus historias favoritas de gente que cambió debido al álbum?
Hay tantas, pero las que más me tocan una cuerda realmente, son las de la gente que vive en situaciones muy sencillas, y las de gente en situaciones típicamente familiares. Lo que quiero decir es que me parece que la gente jóven – por cierto en los ‘80s – tenía que batallar con sus padres, porque sus padres estaban seguros de que si te haces vegetariano, te vas a perder de una multitud de proteínas, etc. Pero con frecuencia la gente se da cuenta de que si eres vegetariano, te puedes ver increíblemente saludable, y si comes carne de animales, te puedes ver como si te estuvieras muriendo. Por lo tanto, fue agradable ver como se aplastó ese viejo argumento, de que debes comer animales para ser una persona saludable.
¿Cómo ha cambiado el mundo desde el ’85 cuando se lanzó Meat Is Murder, según tu opinión, y cómo ha cambiado la reacción de la gente con respecto al vegetarianismo y a los derechos de los animales en general?
Bueno, yo veo el mundo desde varias perspectivas, y algunas veces lo estoy examinando y considero que realmente no ha cambiado. Cuando veo o escucho, cosas totalmente grotescas que le suceden a los animales, seres que supuestamente son protegidos por el gobierno, la policía, etc., pienso que eso es realmente inaceptable. Pero luego veo, y me doy cuenta de que sí hay una multitud de cambios, y es muy conmovedor ver las pequeñas muestras de cómo ha cambiado el mundo – en las grandes cadenas de supermercados, en las pequeñas cadenas de supermercados donde ya se ve la sección vegetariana… es mejor en Inglaterra pero está mejorando en América.
¿Cómo incorporas los derechos de los animales a tu vida diaria?
Yo creo que todo ayuda. No tienes que andar quemando edificios – se pueden hacer cosas pequeñas en todo momento. Y yo realmente creo que cada gesto pequeño se puede ver, y que puede ser tan efectivo como cualquier otro gesto – cuando es algo importante en tu mente y se refleja en todo lo que haces, entonces estás protegiendo a los animales que nos necesitan para eso, para protegerlos. Creo que es muy posible ser una influencia – y más cuando eres una unidad de gira, y andas de gira tanto como yo, y tu gira es la de una unidad vegetariana, y lo haces saber. Ahora hay muchas noticias de grupos que hacen gira como unidades vegetarianas y es absolutamente fantástico. Se siente bien decir “no, no, no” a todas esas industrias viejas y rancias. Además, llegas a hoteles como éste y rentas 20 cuartos, y todos los cuartos son cuartos vegetarianos, y puedes dar a conocer en todo momento, que en esta unidad de gira tan grande,...a nadie le interesan sus viejos, bobos y rancios menús. Así que sí es efectivo. Realmente es efectivo.
¿Cuáles son algunas de las estampillas adheribles que utilizas en tus sobres?
Todas son estampillas de PETA, y algunas son de hace mucho tiempo. Yo coleccioné una cantidad masiva de estampillas de PETA a fines de los ‘80s. Son contra las pieles – y por cierto, representativas de toda la gama disponible. Nunca envió nada por correo sin ponerle algo. La estampilla, Rosita la Remachadora/ “Sea Vegetariano” (Rosie the Riveter/”Go Veg”), es la más nueva que tengo. Una vez más, es sólo un pequeño gesto que en mi opinión, es realmente efectivo.
¿Cuáles son algunas de tus comidas favoritas?
Tengo gustos muy sencillos, como el pan y las frutas. Soy muy afortunado porque realmente me gusta mucho la fruta. Si puedo comer fruta varias veces al día, me siento absolutamente bien. Y me encantan los vegetales básicos como las papas y el bróculi, los espárragos, y coles de Bruselas. Es muy, muy fácil para mi comer cuando estoy en casa porque me gustan las cosas muy, muy básicas. Así que nunca tengo problemas, nunca estoy confundido con respecto a la comida – ¿de que otra manera puede ser, después de tanto tiempo?Algunas personas dicen que las campañas de PETA pueden estar muy al borde del límite, ser de mucha confrontación, demasiado provocativas, o demasiado sexuales, y que quedan al margen de la seriedad del asunto.
¿qué opinas de eso?
Bueno, mi opinión es que quizás las campañas de PETA son todas esas cosas ocasionalmente, pero cuando consideras que son muchos y diferentes tipos de personas los que ven los anuncios en todo el mundo, lo que digo es, que no todos tienen la misma perspectiva mental, no todos piensan que la política es para divertir, trivial, o para ser testarudo. Así que si prácticamente tratas de atraer a todos en el mundo, entonces ocasionalmente tienes que usar diferentes tácticas. Así, algunas veces hay necesidad, pienso, de cosas al borde del límite, y otras veces hay necesidad de sutilezas absolutas. Creo que la combinación de estas cosas es lo que hace a PETA tan grandiosa, porque es para todos, absolutamente para todos. No es un movimiento aislado. No es un club privado – es para todo el mundo, por lo tanto, en mi opinión, debe apelar, y apela, con todos los matices de la persuasión.Anteriormente mencionabas que por años le has estado dando argumentos muy razonables a favor del vegetarianismo a tu sobrino, pero que la primera cosa que lo hizo pensar fue el poster de PETA/Playboy con Kimberley Hefner. Lo interesante de esa campaña es que sí hay gente como mi sobrino, muchachos como mi sobrino. Lo que le llamó la atención de esa campaña, para bien o para mal, es que es una bella mujer que está mostrando gran parte de su cuerpo, y eso captura su atención y le hace pensar en el vegetarianismo. Y el poster va directo a la pared de su cuarto. Eso es una prueba... y nos lleva al punto de que toda la gente es diferente, y a los matices de la persuasión. Significa que la gente está ahí para ser motivada, y que se necesitan diferentes tácticas, y que se deben utilizar todas las tácticas – absolutamente todas.
¿Aun la estrategia, que algunas veces es polémica, de utilizar el sexo?
Bueno, yo creo que está bien porque, usted sabe, así es el mundo, y las mujeres y los hombres que quieren usar sus cuerpos para establecer su punto de vista – es una cuestión absolutamente de ellos. No son de un circo, ni los están obligando a golpes a hacerlo, lo quieren hacer, y quieren usar lo que tienen para ayudar. En la etapa que estamos, usted sabe, con respecto a la protección y a los derechos de los animales, todo se debe utilizar. Muchas de las campañas de PETA son divertidas, y considero que ayudan mucho, porque, claro, la imagen tradicional de las personas que luchan por los derechos de los animales es de gente muy triste y acongojada que le pide a los demás que dejen de hacer algo que disfrutan. Así que PETA tiene una manera de apelar al sentido humorístico de la gente, que la hace pensar de diferente manera acerca de asuntos que son terriblemente serios. Es porque a los seres humanos no les gusta mucho la realidad – porque no la pueden tolerar. Entonces, si la puedes salpicar con un poco de humor y suavidad, entonces puedes llegarle a la gente desde un ángulo distinto, un ángulo más gentil. Pero de todas maneras, lo que buscan es disparar balas sólidas, y en mi opinión, PETA hace eso bastante bien.
¿Cuáles son tus campañas favoritas?
Ha habido tantas campañas y tantas victorias, y cada victoria es igual de fantásica para mí. Realmente, escoger es desgarrador y es difícil escoger una. Pero, evidentemente, PETA ha hecho una gran impresión en gente como McDonald’s y Burger King, que en mi opinión es increíble, porque eran, por cierto, unas instituciones pavorosas que estaban cerradas a cualquier tipo de comumicación – cerradas hasta para pensar acerca de su propio error. No se podían imaginar que estuvieran haciendo algo mal. Por lo tanto, en mi opinión, PETA inteligentemente los ha convencido de hacer concesiones en muchas áreas. Eso es muy notable.
Tenemos una nueva revista y un nuevo sitio en el Internet en español, y hemos tenido mucho apoyo de la comunidad hispana. Tú también tienes una cantidad numerosa de fanáticos hispanos.
¿En tu opinión, qué es lo que hace que los hispanos tengan más sensibilidad hacia los animales, y hacia tu punto de vista también?
Bueno, creo que son una gente muy abierta, y en mi opinión son una gente muy amable y emocional. Les impacta cualquier gesto emocional fuerte. Sencillamente, así es como son. Están muy abiertos a las humanidades básicas de la vida, son amables y bondadosos. Por lo tanto, en mi opinión, es más fácil impactarlos con una táctica muy humana y amable. Anoche, cuando presentaste Meat Is Murder, tu apertura fue la declaración, “Vida del mar, no comida del mar”.
¿Cuál es el mensaje general que tú tienes para tus admiradores?
Por favor no maten a nada. Son palabras patéticamente básicas, pero puedes vivir tu vida sin matar cosas, sin matar animales o degradarlos, sin hacerlos pagar por tus placeres – además, en su mayoría son placeres triviales – no son cosas que la gente realmente necesita. Nosotros crecemos con ese concepto, que los animales son para usarlos, pero no lo son. Son sólo las industrias pavorosas las que lo hacen.
¿Qué les dices a tus fanáticos que escuchan tu música pero que no se han hecho vegetarianos?
Por lo general, es la influencia de la gente que les rodea, y mucha gente está sujeta a los carnívoros, usted sabe – es un hábito difícil de romper. También, la gente se siente amenazada porque piensa que le estás pidiendo que cambie absolutamente todo su estilo de vida, que cambie todo lo que hay en su vida. Pero yo le digo a la gente, que deben intentarlo y hacerlo gradualmente, y el primer paso y el más importante es dejar de comer animales.Luego, una vez que haces eso, empiezas a ver las cosas de otra manera y ya no es tan perturbante. No es como brincar a un desfiladero y cambiar tu identidad completamente. Así que yo le digo a la gente que vaya despacio, y lo hacen. Sólo toma tiempo. Tengo discusiones con la gente que más arraigado tienen el ser carnívoros, pero una vez que tienes una discusión inteligente con alguien, puedes ver como empiezan a cambiar un poco, se les quita lo áspero y se empiezan a suavizar, y empiezan a ver que no es un tópico tan difícil – toda la idea del vegetarianismo es tan sencilla. Y es lo que realmente todos necesitan y quieren, y lo mejor para la gente, y creo que todos saben eso. Nadie tiene un buen argumento a favor de comer animales – nadie lo puede tener. Luego, la gente dice de broma, bueno, “Es sabroso”, pero es sabroso después de tanto aderezo, con sal y pimienta, y cocinada, y le tienes que hacer 300 cosas para tapar su verdadero sabor. Si le pones aderezos a una silla o a un pedazo de tela, lo más probable es que tendrá un buen sabor.
http://www.petaenespanol.com/celeb/moz.html
Circos Sin Animales

SANTIAGO, 23 DE JULIO DE 2008.- Por unanimidad el Concejo Municipal de la I. Municipalidad de Santiago aprobó la modificación de su ordenanza, prohibiendo el establecimiento de Circos con Animales en la comuna.La iniciativa impulsada por el alcalde de Santiago Raúl Alcaíno, fue aplaudida por las agrupaciones proteccionistas y por derechos animales, quienes instaron al resto de los municipios del país a sumarse a esta decisión que marca un hito en la defensa de los animales en el país.La modificación del consejo, que entrará en vigencia en forma inmediata, se conoce semanas antes que los circos comiencen a tramitar los permisos para instalarse en los distintos municipios del país.David Gómez, presidente de la Coalición por los Derechos Animales (CDA), agrupación que desde hace años lidera la campaña Circo sin Animales, fue claro al manifestar que la decisión del Concejo, confirma una vez más que habiendo voluntad por parte de las autoridades se puede terminar con las prácticas abusivas y tortuosas por las que pasan los animales que forman parte de los espectáculos circenses.“Aplaudimos la iniciativa del alcalde de Santiago y la decisión del consejo municipal de prohibir la instalación de circos con animales en la comuna más importante del país. Esperamos que esta iniciativa se replique en todo Chile y que con esto se termine con el tráfico de animales y el maltrato que estos padecen durante toda su vida”.Preciso que este tipo de decisiones no atentan contra la familia circense, sino contra una práctica arcaica alejada de lo que es la entretención. “Esperamos que los circenses empiecen a cambiar la forma de presentar su show y que aprovechen las ventajas que les entrega la Ley del Circo, atreviéndose a montar espectáculos artísticos de buena calidad, en la que se destaquen las destrezas físicas e histriónicas de sus artistas”.Para la Directora Ejecutiva de la Coalición por el Control Ético de la Fauna Urbana (CEFU), Alejandra Cassino, la iniciativa del alcalde Raúl Alcaíno y del Concejo Municipal deja la invitación cursada para que otros municipios del país se sumen a esta resolución.“Al igual que lo hicimos en Santiago, las organizaciones que conforman CEFU junto a CDA ya está trabajando en otras comunas del país para lograr que se prohíban los Circos con Animales. Es una tarea ardua, pero creemos que un Chile que quiere llegar al bicentenario dando muestras de logros sociales y culturales propios de naciones desarrolladas, debe, sin duda, reflexionar sobre el trato que se les da a los animales y trabajar para terminar con el maltrato, el tráfico de especies exóticas y las matanzas”.
miércoles, 9 de julio de 2008
De la mano del amor..
Neruda no podía vivir sin el amor. Necesitaba estar permanentemente enamorado, de lo contrario, no había inspiración. No sólo para la poesía amorosa; tambien necesitaba estar al lado de la mujer amada para combatir políticamente, para descubrir su Canto General por Chile y América, para defender a España en el corazón, para observar el mar que llega y se va, para escribir las múltiples odas a todo lo que le rodeaba. Por eso, de la mano del amor fuimos conociendo al protagonista de versos que, en distintos idiomas, siguen dando la vuelta al mundo. Penetramos en la vida íntima del poeta a través de las grandes musas que lo inspiraron y amaron a lo largo de su vida; Albertina Azócar, Delia del Carril (La Hormiguita) y Matilde Urrutia. Tuvimos la maravillosa oportunidad de entrevistarlas en la intimidad; de conocer, a partir de una mirada de mujer, cómo amaba este genio de la literatura universal.
Delia del Carril (La Hormiguita)Que nos amarra hiriéndonos