jueves, 27 de marzo de 2008

La historia detrás del Día del Joven Combatiente



Jueves 29 de Marzo de 2007

El Mercurio OnlineSANTIAGO.-


Hoy el juez Carlos Gajardo dictó la acusación por homicidio contra tres ex carabineros y un funcionario en servicio activo por la muerte de los hermanos Vergara Toledo. ¿Quiénes eran y por qué murieron Rafael y Eduardo Vergara? El juez Sergio Muñoz, antes de ser nombrado ministro de la Corte Suprema, se hizo cargo de la investigación. Esta es parte de la historia que él pudo constatar. El 29 de marzo de 1985 dos jóvenes de la Villa Francia murieron asesinados. Sin saberlo, Rafael Mauricio (18) y Eduardo Antonio (20) Vergara Toledo se convirtieron en símbolos de una lucha contra el régimen militar. Es por ellos que hoy, como cada año, se celebra el Día del Joven Combatiente. Desde pequeños, Eduardo y Rafael tenían una vocación política y social. De hecho, junto a su hermano mayor, Pablo, militaban en el MIR. Luego de egresar del liceo, Eduardo entró al "Pedagógico" a estudiar Historia, sin embargo, fue expulsado por sus vinculaciones políticas. A Rafael lo echaron del colegio en tercero medio por "panfletero" y "agitador político". Desde 1982 en adelante, la familia Vergara Toledo, incluidos por supuesto Eduardo y Rafael, comienzan una difícil "relación" con las fuerzas de seguridad de la época: varios de sus miembros son detenidos y su casa es allanada constantemente. Ya en el primer semestre de 1984, Eduardo y Rafael viven como clandestinos, debido a la persecución que, según ellos, sufren por parte de Carabineros. Un fatídico 29 de marzo El juez Muñoz señala en su informe que los hermanos Vergara, junto a otros cuatro jóvenes, decidieron realizar lo que ellos denominaron “una acción de recuperación de dinero”. En otras palabras, querían asaltar una panadería en Las Rejas con 5 de abril. Ese 29 de marzo de 1985 el grupo se dividió en dos y se repartió tres revólveres y una pistola, sin contar la de Rafael. Sin embargo, el asalto nunca llegó a realizarse. En el camino los jóvenes miristas fueron interceptados por un furgón de Carabineros a mando del subteniente Ambler Hinojosa, el oficial Marcelo Muñoz y los cabos segundos Jorge Marín y Nelson Toledo. Llevaban sus pistolas de servicio, un fusil SIG, una subametralladora UZI y una escopeta a perdigones. Al verse acorralados los hermanos Vergara decidieron esconderse en unos blocks de departamentos, pero fueron interceptados por Muñoz y Marín que portan subametralladoras Uzi y un revólver. Frente al block 972-C se escucharon los primeros disparos. Según cuenta el juez: “Allí están los jóvenes y se produce un intercambio de disparos. En la persecución, hay fuego cruzado, y el cabo Muñoz resulta herido por una bala de sus compañeros, según se desprende del peritaje balístico”. El carabinero Muñoz recibió un impacto en el pecho. Producto de esta balacera, Eduardo Vergara Toledo –el mayor de los hermanos- muere de impactos de bala. Rafael, quien quedó lesionado de gravedad, trató de abrazar a su hermano tendido en el suelo, pero este no reaccionó. Entonces la historia se vuelve difusa. Según varios relatos, sin poder caminar, por una paraplejia en las piernas debido a los impactos, Rafael es golpeado en el rostro y subido al furgón de carabineros. En la zona se escuchó un disparo. Finalmente el joven murió por un balazo en la nuca. Tenía 18 años. Ambos cuerpos fueron abandonados en plena vía pública. Exámenes hechos a los cadáveres concluyeron que los hermanos murieron por disparos “a la espalda e izquierda” del cuerpo. No fueron los únicos Ese mismo día murió también la militante del MIR Paulina Aguirre Tobar en un “presunto enfrentamiento” con efectivos de la CNI y al día siguiente los profesionales comunistas José Manuel Parada, Manuel Guerrero y Santiago Nattino aparecieron degollados. “El 29 de marzo de 1985, en los sectores populares de Santiago, la noticia se esparció como un reguero de pólvora: ¡mataron a Eduardo y Rafael Vergara! Carabineros había asesinado a dos de los mejores y más queridos elementos de la juventud de la zona. La eucaristía en la iglesia de Jesús Obrero que celebré al día siguiente es la más estremecedora que he celebrado en casi cuarenta años de sacerdocio”, escribió Roberto Bolton, sacerdote diocesano, en su testimonio titulado “En la memoria histórica de los oprimidos”. En los funerales de los hermanos Vergara, una impresionante cantidad de gente acompañó a los féretros desde la Villa Francia hasta el Cementerio General. Desde entonces, cada 29 de marzo en la Villa Francia y en distintos lugares del país se celebra en El Día del Joven Combatiente. Algunos lo hacen cantando, otros en protestas que muchas veces derivan en barricadas y eventos de gran violencia.

jueves, 13 de marzo de 2008

A ti

A ti que lees estas líneas, que estás bajando por una de las tantas autopistas de la ciudad en esta mañana de marzo o, tal vez, estás en un vagón del Metro -con la mirada extraviada, como todos los que viajan a esta hora-, o paladeas el primer café y recorres distraído las páginas de este diario, buscando algo que no sabes qué es. A ti, que llevas a tus hijos al colegio y que acabas de no escuchar una pregunta que te hizo tu hija más pequeña, porque estabas pensando en otra cosa. A ti, que acabas de salir de la ducha y te ves un instante en el espejo. A ti, que pasas rápido a mi lado y casi me empujas y no me ves. A ti, que -con apenas 18 años- te levantas con el tedio pegado en el alma y te enchufas al computador para no abrir la ventana de tu pieza que da al jardín. A ti, que miras a tu marido todavía dormir a tu lado, y ves su nuca y su piel gastada, y sientes en el centro de tu pecho un hueco, la sensación de un cansancio del que quisieras huir a miles de kilómetros de ahí. A ti, que estás comprando el pan sin emocionarte con su olor y su temperatura. A ti, que entraste al cajero automático y descubriste que el saldo de tu cuenta era negativo, y sientes miedo, rabia, angustia. A ti, que acabas de dejar a tu niño en la sala cuna y te fuiste sin cantarle esa canción "que a él tanto le gusta". A ti, que acabas de entrar en la oficina y te dispones a iniciar un día igual a todos los días, trabajando sin amor por lo que haces, como pieza de un engranaje que te devora.

A ti quiero agarrarte de la solapa, del brazo -con respeto, pero con fuerza-, a ti quiero detenerte en tu carrera loca y decirte lo que tal vez nadie te ha dicho nunca, porque no se enseña en los colegios ni aparece en los diarios. Yo no soy nadie para quitarte cinco minutos de tu atiborrada y desesperada agenda, soy uno más entre los millones que bajan esta mañana a comenzar un día más en la ciudad. Entonces, ¿por qué habrías de desconectarte de tu "iPod" o apagar tu celular para escucharme? Pensarás acaso que soy un predicador más, un vendedor de seguros, o alguien que quiere robarte a plena luz del día. Sé que me mirarás con recelo, con molestia, con desconfianza.

A ti, que me oyes pendiente de tu reloj, quiero decirte, antes de que desaparezcas devorado por la multitud: "El hombre es desgraciado porque no sabe que es feliz. ¡Eso es todo! Si cualquiera llega a descubrirlo, será feliz de inmediato, en ese mismo minuto. Todo es bueno".
¿Y eso era todo? -me dirás-. Sí, y te digo: todo lo demás, fuera de eso, es nada.
Si te he agarrado de la solapa y te he abordado a esta hora de la mañana de este jueves que escribo es para decirte que eres feliz y no lo sabes. Y que eso que te dije lo dijo una vez un hombre como tú, que se llamó Dostoyevski. Y yo, ¿quién soy para hablarte así, para entrar en tu privacidad y leerte la cita de un ruso que no conoces? Yo soy el muerto. Yo estoy muerto, tú estás vivo.

¿Muerto tú? -me dirás-. ¡Pero si puedo tocarte y verte y oírte!
Sí, pero estoy muerto. Yo me levantaba en las mañanas como tú, prendía la radio como tú, paladeaba un café como tú, miraba distraído las primeras nubes en el cielo, y llevaba a mi hijo al jardín, y no sabía que era feliz, que estaba vivo. No lo sabía, como tú no lo sabes, como no lo saben tantos que no pisan con placer las primeras hojas del otoño, que no se detienen a ver los primeros rayos de luz colarse por la ventana para entibiar la piel del o la que duerme todavía a tu lado.

Pero esto, en realidad, no me lo enseñó Dostoyevksi, sino mi pequeño hijo Clemente, un niño como millones de niños que en este momento son llevados al colegio, un niño que me hizo una pregunta que no escuché una mañana de un jueves como hoy. ¡Eres feliz y no lo sabes! Eso es lo que enseñan los niños que mueren, eso lo aprendemos de un golpe los que morimos con ellos, eso es lo que los vivos como tú no pueden escuchar.
A ti - Cristián Warnken - Diario El Mercurio

lunes, 10 de marzo de 2008

Sea Monkeys



Esta es la nueva nueva moda de los escolares (8 - 12 años) Chilenos, ( tendencia copiada desde los EEUU en la decada de los 60) los llamados Mounstuos Marinos, que no son ni mas ni menos que “artemia salina”, se trata de unos organismos acuáticos que suelen encontrarse en lagos de agua salada y similares. Estos han sido modificados para vivir en agua dulce, y que ahora se venden en algunas tiendas, en sobres con huevos, los cuales se crian en una pecera y estos dan a luz.

La Artemia Salina o Brine Shrimps pertenece a un grupo de crustáceo que ha habitado la tierra por 300 millones de años, y esta ha sido un importante eslabón en la cadena alimenticia desde entonces.

La Artemia Salina tal cual como lo indica su nombre, no es un habitante directo del mar sino de salinas, que no son sino lagunas y estuarios cercados, cercanos a las costas marítimas. En ocasiones se pueden hallar en masas de agua saladas atrapadas dentro de los continentes como en caso del famoso lago Salt Lake.

El uso de la Artemia Salina o Brine Shrimps no se limita tan solo a la acuariofilia, sino que el grueso de su consumo está en los grandes centros de acuicultura a nivel mundial. Su uso en la Industria de la acuicultura se remonta a muchas décadas atrás cuando se descubrieron las grandes bondades de este pequeño crustáceo. El naupliu de la artemia salina puede duplicar su tamaño corporal en menos de 24 horas, esto se debe a una hormona de crecimiento contenida en ella, y dicha hormona a la vez, puede ser transferible al ser digerido por alevines y larvas de otras especies.

Aparte de la hormona de crecimiento, la Artemia Salina contiene importantes cantidades de proteínas altamente digeribles, vitaminas y beta-carotenone; sustancia que realza e intensifica los colores en los peces. Estas propiedades convierten a la Artemia Salina o Brine Shrimps en un alimento clave e insustituible para el desarrollo óptimo de alevines en la piscicultura y en otros tipos acuicultura.







Ahora me pregunto... ¿Qué hay de lógico en todo esto?

An.

viernes, 7 de marzo de 2008

Otoño...



"El otoño es un andante melancólico y gracioso que prepara admirablemente el solemne adagio del invierno" (George Sand, Escritora francesa).


Adjetivos para describir esta estación hay muchos: nostálgica, melancólica, reflexiva, bella, cálida, triste. Las temperaturas bajan, el sol apenas calienta, los días se hacen más cortos y la tierra comienza a prepararse para enfrentar el duro invierno. Las hojas verdes de los árboles se vuelven amarillentas, luego cafés, hasta que se secan y caen al suelo, ayudadas por el viento que también comienza a soplar con más fuerza durante esta época del año. Algunos animales se preparan para hibernar y comen o guardan grandes cantidades de alimentos en sus madrigueras para pasar el invierno. Esta es tambien la estación favorita de los enamorados, que salen a caminar por los parques llenos de hojas.


¿Sabes por qué durante el Otoño los árboles se quedan sin hojas?


Las hojas crecen en los árboles en primavera y verano, producen alimento para la propia planta, en base al agua y al sol, pero también desechos que se van acumulando en la medida que van envejeciendo, y que conservan hasta el otoño.El verde de las plantas en primavera y verano corresponde a la clorofila, que el árbol produce al hacer la fotosíntesis. Cuando comienza el otoño, se produce la descomposición de la clorofila, lo que ocasiona la pérdida del color verde y en definitiva la caída de las hojas. Algunos científicos han comparado las hojas de otoño con las "canas" de los árboles. Sucede que la planta va sacando de las hojas todas las sustancias que le sirven y a cambio les proporciona todo estos desechos, ocasionando que las verdes hojas cambien su color a amarillo y marrón. Cuando ya no tienen sustancias nutritivas que tomar de ellas, producen una como resina que bloquea y hace que sus tallos se debiliten de tal forma que de manera natural se desprendan de los árboles. Cuando las hojas se decoloran más de lo normal, lo que es natural durante la época otoñal o invernal, la planta se prepara para pasar el período más frío del año, reduce su necesidad de alimento al máximo y para ello se desprende de todo aquello que no necesita. Pasada la época invernal, las hojas nuevas crecen verdes y con muchísima fuerza.