miércoles, 20 de agosto de 2008

Circos: El show del maltrato animal


El colorido y la parafernalia de los circos distrae la atención sobre el maltrato y abuso de los animales que mantienen cautivos. A pesar de que muchos niños sueñan con poder unirse a un circo, sus animales darían lo que no tienen para poder escapar de éstos. Si salieran a la luz las atrocidades que se llevan a cabo con los animales en los circos, como las formas de captura, entrenamiento, y “retiro”, inmediatamente perderían todo atractivo.


Sin fondos, no hay diversión


La mayoría de los circos no cuenta con suficiente dinero, por lo que los animales no suelen recibir los cuidados necesarios. Los animales de circo, que en su gran mayoría son muy activos por naturaleza, son forzados a pasar la mayor parte de sus vidas en pequeñas jaulas y únicamente son sacados por períodos de tiempo cortos, para actuar. El Acta de Bienestar Animal (AWA) exige que los animales enjaulados tengan espacio suficiente para poder estar parados y voltearse. Ni siquiera estas facilidades básicas se cumplen. En sólo un año, los circos Ringling Bros y Barnum & Bailey, fueron denunciados 65 veces por violaciones al Acta de Bienestar Animal.


Un defensor de los animales, que trabajó encubierto en un circo, se sorprendió al descubrir que durante las giras, los animales ni siquiera recibían la cantidad de agua suficiente. En sus giras, los circos pueden visitar alrededor de 150 ciudades en un año, y una provisión de agua limpia no siempre se encuentra en cada localidad. Como resultado, se limita el agua a los animales, y la limpieza de éstos y sus jaulas se posterga, actuando contra aquellos animales, como los elefantes, que les gusta bañarse (y así lo hacen en libertad) muy seguido. La comida, al igual que el agua, también es limitada.


Climáticamente, el ambiente del circo es muy distinto al del hábitat natural de los animales cautivos. Los calurosos días de verano son una tortura para animales como los osos, mientras que otros, como los leones, sufren sobremanera en los meses de invierno. George lewis, quien viajó una temporada con el circo Ringling Bros, cuenta: “cuando fuimos a descargar las jaulas de los elefantes, descubrimos que el viaje había sido demasiado agotador para una de las elefantas más viejas, Queen. Se encontraba muerta dentro del vehículo”.Los veterinarios especializados en animales exóticos, no siempre están presentes o disponibles, por lo que muchos animales han muerto por falta de atención médica apropiada.


Durante el período que los circos están fuera de temporada, los animales son mantenidos en las mismas jaulas donde son transportados o dentro de los camiones. Muy pocos circos tienen los recursos o la voluntad de poner dinero en refugios para estos animales, debido a que este tiempo de descanso es muy corto. Este confinamiento provoca en los animales graves daños tanto físicos como psicológicos.


Actividades anti naturales


El castigo físico viene siendo desde hace mucho tiempo el método clásico de entrenamiento. Algunas especies se adecuan de forma más lenta al ritmo de entrenamiento, por lo que sufren de un gran stress durante las prácticas. Algunos animales son drogados para volverlos más maleables, mientras que a otros se les quitan los dientes. El entrenador de animales, Pat derby, comenta: “después de 25 años, observando y documentando circos, sé que no existen entrenadores bondadosos”. Algunos, como el renombrado entrenador Gunther Gebel-Williams , han sido filmados mientas castigaban a los animales con látigos.


Un empleado del circo Ringling Bros, dió su testimonio de cómo el circo había tratado a uno de sus animales: “era una dulce osa color café que nunca había lastimado a nadie, pero tenía problemas manteniendo el equilibrio en la cuerda floja. En consecuencia, solía recibir tremendos golpes que le propinaban los entrenadores con varas de metal, mientras sangraba y gritaba. Se volvió tan neurótica que constantemente golpeaba su cabeza contra los barrotes de su jaula. Terminó muriendo.”


Un reportero del periódico Hudson News, quien viajó con Ringling bros, escribió un artículo sobre el entrenamiento de un chimpancé. Este decía: “..era repetidamente golpeado con un palo muy pesado. Los golpes podían escucharse desde afuera del predio, y los gritos de éste desde más lejos aún.


Los trucos que los animales son forzados a ejecutar, como osos balanceándose en pelotas, monos manejando motocicletas, y elefantes parándose sobre sus patas traseras, son físicamente incómodos y totalmente anti naturales. Las herramientas utilizadas en los entrenamientos, como látigos, collares de ahorque, y ganchos de metal, confirman esta teoría. Este tipo de actos no educan al público sobre el comportamiento natural de los animales. En el circo sólo se muestra a los animales como feroces o estúpidos.


Las revanchas


Cada vez que tiene la oportunidad, los animales de los circos, muestran su opinión del cautiverio. En 1994, Mike, un elefante africano, escapó en Hawaii, matando a su entrenador e hiriendo a varias personas antes de morir baleado por la policía local. Cinco días antes, Elaine, otro elefante del mismo circo, lastimó a ocho niños y sus padres al derribar una cerca que separaba al público de la arena. También en 1994, Sue, un elefante asiático del circo Jordan, atropelló a su entrenador y lo pisó mientras paseaba a dos niños en su lomo. En mayo de 1993, un entrenador del circo Ringling Bros, murió debido a los daños internos provocados luego de que un elefante lo tiró al piso y se paró sobre su pecho. De hecho, desde 1990, por lo menos 11 personas han muerto y varias otras han sido lastimadas por elefantes mantenidos en cautiverio. A medida que aumentan las víctimas de ambos lados, las personas están empezando a comprender que los animales exóticos no pertenecen a los circos y sus jaulas, sino que deben estar en libertad junto con su familia. El oficial Blaine Doyle, quien tuvo que disparar 47 veces contra un elefante que había escapado mientras paseaba 3 niños, reconoce: “creo que estos animales están tratando de decir que los zoológicos y los circos no son lo que Dios dispuso para ellos”.


Vidas solitarias


Cuando los animales ya no sirven para “actuar”, son confinados en jaulas, vendidos a otros circos, a zoológicos, a cotos de caza privados, como carne “exótica”, y hasta a laboratorios para experimentar con ellos. Por lo general terminan sus días de la misma forma en que transcurrieron siempre, con dolor y miseria.


Una industria que agoniza


A medida que la gente está siendo informada sobre la crueldad que se esconde tras los circos, éstos están encontrando muchas dificultades a la hora de instalar sus carpas. La utilización de animales para entretenimiento ha sido restringida e incluso prohibida en algunos países como Suecia, India, Finlandia, Suiza y Dinamarca. En Inglaterra y Estados Unidos los circos también reciben numerosas restricciones.


¿Qué se puede hacer?


- Abolir los espectáculos con animales aumentará la demanda por artistas y actores humanos. Protesta contra los circos y trata de impedir que se instalen en tu zona. - No visites circos que utilizan animales. Lleva a tu familia sólo a circos libres de crueldad. - Haz una mesa educativa y reparte folletos con información. - Infórmate sobre las normas y leyes locales que protegen a los animales. Haz la denuncia en caso de veas irregularidades.


Fuente: People for the Ethical Treatment of Animals

Traducido por Facundo Moyano


viernes, 1 de agosto de 2008

Lo que no verás en los Juegos Olímpicos de Pekín


Hay mucho que celebrar en los JJ.OO de Pekín este año: muchos países dejarán de lado sus diferencias políticas para reunirse pacíficamente en la competencia atlética más grande del mundo.
Pero en China persisten oscuras prácticas que debemos divulgar, las violaciones a los derechos humanos son objeto de frecuentes denuncias, pero también los derechos de los animales son violentamente vulnerados en este país.
Esto es lo que no se verá en la cobertura de los juegos olímpicos, y que las autoridades tampoco permiten que se vea: el abuso terrible de los animales en la industria china de la piel, la venta de carne de perro y gato como alimento exótico, las granjas de bilis de oso y de tigre para uso de la medicina tradicional china, entre otras abominaciones inflingidas a los animales.
En China no existe ninguna ley de protección animal, por lo que la explotación de los animales queda a merced de la demanda por sus productos, o de las excusas acomodaticias que las autoridades inventen para justificar su muerte. Entre otras:


Eliminación de la rabia
En el verano de 2006 la muerte de 16 personas por un brote de rabia motivó que las autoridades sanitarias chinas ordenaran una matanza de más de 54.000 perros en el distrito de Mouding, en la provincia de Yunnan (suroeste), donde habitaban aproximadamente 500 mil perros. Durante 5 dí­as que duró la matanza, los perros que eran paseados les fueron arrebatados a sus dueños y luego muertos a golpes, descargas eléctricas o enterrados vivos. Otros 98.000 perros fueron asesinados en Longxin, 90.000 en Nanjing y 67.000 en Ji Ning.
En otros casos, empleados del Gobierno entraban ruidosamente a las poblaciones a fin de hacer ladrar a los perros y localizarlos para eliminarlos.
A los dueños de los animales se les habí­a ofrecido el equivalente a 63 centavos de dólar por animal para que los mataran ellos mismos, antes de que fueran enviados los equipos del Gobierno para hacerlo.
La brutal campaña fue duramente criticada por la prensa, mientras que la Organización Mundial de la Salud de las Naciones Unidas dijo que se debe hacer énfasis en la prevención de la rabia, pero únicamente las organizaciones defensoras de los animales hablaron en contra de este terrible proceder criticando el exterminio como la ví­a para controlar la rabia.

Matanza de gatos y perros para el mercado de las pieles y la carne





La mayoría de las granjas de pieles en China nacen en los últimos diez años. Los animales despellejados no sólo son perros y gatos, sino también zorros, visones, mapaches y conejos.
Entre un 25-30% de la piel producida en China viene de animales salvajes, y un 70-75% de animales criados en cautividad.
Una investigación de la Swiss Animal Protection (SAP) que duró 18 meses en China reveló que perros, gatos y otros animales eran criados en granjas -la mayorí­a al norte de China donde el clima es más frí­o, lo que favorece la fineza y calidad del pelo. En la mayorí­a de las ocasiones, los perros y gatos asesinados no provienen de criadero y bien pueden ser animales robados o perdidos. Además, se reportó que algunas familias chinas crí­an unos cuantos gatos y perros durante el invierno, y en primavera matan a los animales para llevar sus pellejos al mercado. Muchos pueblos tienen mercados al aire libre que sirven de puntos de encuentro donde se venden los pellejos de perros y gatos que son asesinados en la localidad correspondiente.

En las granjas, los investigadores encontraron perros vivos en una habitación sin calefacción viviendo el pleno rigor del invierno, rodeados de los cuerpos sin vida de otros perros que colgaban de ganchos. Algunos de estos perros estaban destinados a ser vendidos y comidos en Harbin, y su piel a ser vendida en el comercio de las pieles. Los perros eran "empaquetados" en sacos y transportados en un vehí­culo hasta el matadero durante varias horas de trayecto. Ya en Harbin, los investigadores pudieron ver perros mantenidos en la más absoluta oscuridad y expuestos al intenso frí­o de febrero sin agua ni comida. Los perros estaban sujetos de las patas por finos alambres. El carnicero mata de 10 a 12 perros al dí­a , aunque un gran número de perros no acaba su trayecto en China, ya que algunos restaurantes (la mayorí­a coreanos) quieren "carne fresca" y muchos de los perros son llevados a otros destinos.




En un próspero mercado de pieles, a 300 millas al norte de Jinan, en la provincia de Jibei, están las granjas de gatos. Estos pueden ser asesinados por ahorcamiento o bien son colgados de un cable mientras se vierte agua por sus gargantas mediante una manguera, hasta que se ahogan. Entonces se raja el estómago del gato, la piel se abre y se estira sobre la cabeza del gato. Los que se encargan de llevar a cabo este procedimiento dicen que los gatos suelen estar todaví­a vivos mientras la piel les es arrancada. Lo importante es que la piel del gato salga, en lo posible, de una sola pieza.
Las pieles de perro y gato se destinan a a la confección de ropas, accesorios o adornos: las podemos encontrar en muñecos de peluche que simulan ser gatos o perros durmiendo plácidamente, en los detalles de prendas de ropa (cuellos, mangas, ribetes de abrigos, bufandas, zapatos, etc.) o en accesorios de piel (bolsos, billeteras, cinturones). Las compañías proveedoras de estos productos también están radicadas en China, donde han crecido y se han multiplicado en los últimos años.
La globalización del comercio de pieles ha hecho imposible saber de dónde vienen los productos de piel. Las pieles se mueven a través de un mercado internacional de casas de subastas donde son compradas y distribuidas a quienes las manufacturan, y una vez confeccionadas, son exportadas y vendidas en todo el mundo. China es el proveedor de la mitad de las piezas de pieles que se venden en Estados Unidos y aunque las etiquetas digan que son procedentes de Europa, es probable que los animales hayan sido criados y matados en una de estas granjas chinas donde no hay regulación alguna.




Granjas de bilis de oso




Los osos han sido perseguidos y muertos para extraer sus vesí­culas biliares desde hace más de 1000 años, pero es sólo en los últimos 20 años que algunos paí­ses de Asia (China, Corea y Vietnam) han comenzando a adoptar el sistema de granjas biliares, apoyados por los gobiernos de estos paí­ses. Los osos son los únicos mamí­feros que producen grandes cantidades de ácido biliar (ácido ursodesoxicólico), que viene siendo usado en la medicina tradicional china desde hace más de 3.000 años porque supuestamente cura desde la impotencia sexual hasta el cáncer o las enfermedades hepáticas. De las 8 especies de osos que existen, todas excepto el panda gigante han visto sus ejemplares reducidos a causa del comercio de la bilis
En las granjas, los osos generalmente son confinados en pequeñas jaulas alargadas, donde deben permanecer recostados y sin posibilidad de modificar su postura. Para extraer la bilis, se les practica una cirugí­a "casera" sin anestesia para implantarles un catéter -tubo de hierro- en su abdomen; o una perforación permanente en su abdomen, conocido como "técnica de goteo libre". Muchos osos mueren por las infecciones causadas por la cirugí­a que no previene ninguna medida higiénica, y los que sobreviven pasan el resto de sus vidas sufriendo en dolor y privaciones.Esta situación, prolongada por semanas, meses e incluso años, les causa terribles sufrimientos fí­sicos y psicológicos.
El oso Negro Asiático ha sido el más afectado por este cruel comercio. Se le conoce popularmente como "oso luna" por una mancha caracterí­stica de color claro en el pecho, que asemeja una luna en cuarto creciente. Este ejemplar está protegido por el CITES (Convention on International Trade in Endangered Species) como un un ejemplar en estado crí­tico.




Granjas de tigres



El uso de huesos de tigre se remonta hace 1.500 años atrás en China. Es usado en la medicina tradicional para eliminar la humedad y dispersar la energía fría del cuerpo, de acuerdo a la teoría médica china. Los que proponen el uso de huesos de tigre dicen que tiene propiedades anti inflamatorias, alivia el dolor en los reumatismos, articulaciones y músculos, relaja y fortalece los tendones y tiene efectos beneficiosos en la circulación sanguínea y las funciones hepáticas y renales.
A pesar de que China y otros países consumidores de hueso de tigre han prohibido el comercio de tigres, y aunque removió su uso de la Farmacopea Oficial de la medicina china tradicional (en 1993), la demanda por huesos de tigre sigue altísima, y para ello, crían tigres en granjas.
Estas granjas poseen cerca de 5.000 tigres en cautividad. Cada año, se estima que nacen 1.000 cachorros en estas granjas comerciales, que son atractivos turísticos y reclaman ser parte de programas de re-introducción de tigres a la naturaleza. Sin embargo, existe evidencia de lo contrario, pues la granja sólo explota tigres para su beneficio comercial, y tanto les vale el tigre vivo como el tigre muerto. En febrero de 2007, personas de la TV británica ITN visitaron la granja Xiongsen Bear and Tiger Mountain Farm en Guilin, China, y les ofrecieron carne en el restaurante de la granja, que tras un análisis de ADN, resultó ser carne de tigre, a pesar de que la granja negó este hecho.
Las autoridades chinas invitaron a "especialistas" a visitar las granjas de tigres en 2006, y mantuvieron conversaciones con el gobierno indio para levantar la prohibición de no usar partes de tigre cautivo de China. El gobierno chino sostiene que permitiendo el uso de huesos de tigre y otras partes del animal que tienen en stock, permitirá satisfacer la demanda del mercado y protegerá a los tigres que viven en libertad.



Pero nada mas lejos de la realidad: si se permite el uso de partes de tigre, significará el fin de la especie.


http://www.animanaturalis.org/20080730_Lo-que-no-se-vera-en-los-JJ.OO-de-Pekin